25 enero 2009

OBAMA, EL ANTIZAPATERO


Causa vergüenza ajena ver cómo Zapatero alardea de que el nuevo presidente de los EE.UU. se acerca a sus postulados ideológicos. En todo caso, si hubiera coincidencia ideológica -que no la hay en absoluto- sería el pobre charlatán de feria y buhonero de quincallas, fruslerías, bagatelas y baratijas seudoideológicas que ocupa la Moncloa el que se acercaría a la posición política de Obama.

Pero es que entre Obama y Zapatero hay un abismo ideológico, y lo podría ver cualquiera que no estuviera narcotizado por los medios de comunicación españoles que en su inmensa mayoría, incluso los que supuestamente apoyan a la oposición, obedecen al pensamiento único europeo, ese pensamiento flácido de donde emergen los hediondos miasmas del relativismo, del irracionalismo, del buenismo, del naivismo y del huerismo.

La parafernalia en la toma de posesión de ese 'zapaterista' que es Obama ha estado llena de cantos a los padres fundadores de EE.UU., a la tradición religioso-cultural de los norteamericanos, a la lucha para derrotar al terrorismo, y por encima de todo a la NACIÓN con mayúsculas, a ese concepto de nación no como entidad irracional y metafísica de carácter étnico que tienen nuestros nacionalistas catalanes, vascos, gallegos y algunos otros, sino al concepto cívico de nación como conjunto de ciudadanos libres e iguales bajo el imperio de una misma ley.

¿Se imaginan a Obama denostando a los fundadores de EE.UU. como Zapatero hace continuamente, no ya con los primeros regidores de la Hispania romana, no ya con los artífices de la reunión de la antiguas taifas medievales que fueron los Reyes Católicos, incluso con los 'padres fundadores' de la España constitucional que fueron los diputados de las Cortes de Cádiz de 1812?

¿Se imaginan a Obama, como hace Zapatero, insultando y zahiriendo a los clérigos y a los fieles de una religión, la cristiana, que aunque tiene unos valores que uno puede o no compartir, se rige por el principio de separación Iglesia-Estado y acatamiento de la democracia liberal, mientras apoya al integrismo islámico que lapida mujeres, ahorca homosexuales y proclama la abolición de la democracia liberal para implantar la barbarie de la 'sharia'?

¿Se imaginan a Obama poniéndose el pañuelo palestino y enviando a sus subordinados a manifestaciones que abanderan la eliminación de los judíos y dan vítores a los terroristas de Hamas? ¿Se imaginan a Obama iniciando un proceso de negociación política con Al Qaeda?

Y por último ¿se imaginan a Obama anunciando a bombo y platillo que el concepto de nación, su estimada nación norteamericana, es un concepto discutible y discutido?

3 comentarios:

JGR dijo...

Desde luego nada más lejos de Obama y de Estados Unidos que Zapatero, pero imagino que las ganas insufribles de quitarse la espina después de cinco años de legislatura sin una sola invitación a la Casa Blanca le hacen seguir diciendo fruslerías sin ton ni son de las que solo puede ser seguidor el mismo y su caterva de incondicionales, seguramente Pepiño Blanco con su labia y su sinceridad política le consiga una cordial entrevista, gracias naturalmente a su Superministro de Exteriores Super Moratinos

Anónimo dijo...

No, no me lo imagino, ni a Obama ni a ningún EEUU diciendo que su nación, su patria, su nombre es discutible.

Anónimo dijo...

Joder, he llegado a tu blog cuscando cosas por google, y me ha hecho tanta gracia ver que te defines como "anti fanatismo" que no he podido evitar dejarte esta notita que te recuerda eso que te dice tu conciencia cada noche:

Eres el peor de los fanáticos. El que además lo niega. Lo tuyo es patológico.

Adiós, puedes borrar esto, dejarlo o contestarlo, está claro que jamás volveré a perder el tiempo pasando por aquí.