15 enero 2011

LA PAZ QUE NOS HELARÁ EL CORAZÓN


Todo está diseñado para que como dijo ayer el lehendakari Patxi López, no haya ni vencedores ni vencidos en el País Vasco. Es decir, para que las víctimas se abracen con sus verdugos y desistan de pedir memoria, dignidad y justicia para los 856 asesinados y los miles de mutilados y familiares torturados por la organización terrorista vasca ETA.

Algunos medios se asombran de las palabras de López. Los que peinamos canas conocemos al personaje, ese al que la madre del asesinado Joxeba Pagazaurtundua le dijo a la cara: "Patxi, harás cosas que nos helarán el corazón". Por eso ya hace cuatro años lo incluíamos en el catálogo de los proveedores de iniquidades, después descubríamos su juego al vetar la petición de disolución de los ayuntamientos gobernados por ETA, y todavía en Junio pasado descubríamos su viejo juego de 'poli bueno y poli malo' haciendo dueto con Eguiguren.

Las declaraciones de todo signo, de unos y de otros, en un sentido y en otro, de Rubalcaba y de su monchito Zapatero, del malo Eguiguren y del bueno López, forman tan sólo parte de la representación teatral para ir manipulando la opinión pública, para prepararla para la gran traición y la máxima infamia: el pacto con la ETA para que los terroristas no sean derrotados definitivamente, para que puedan salvar la cara frente a su gente y finalmente ETA consiga sus objetivos que ha perseguido durante 50 años asesinando y enterrando en vida a miles de españoles: la anexión de Navarra a un País Vasco que entonces, con esa masa crítica, sí que podrá caminar hacia la secesión, como de hecho ya lo hace Cataluña.

Esa es la realidad, el PSOE está teatralizando su pacto ominoso con ETA, y el PP se pondrá de perfil porque la injusticia le trae sin cuidado y su único objetivo es alcanzar la Moncloa para ser la alternancia del mismo régimen, el que ha destruido España como nación de ciudadanos iguales en derechos, y no ser la alternativa que algunos reclamamos. Rubalcaba nos traerá la paz de los cementerios, la paz que nos helará el corazón, el pacto para que no haya ni vencedores ni vencidos, lo que quiere decir que ETA después de 50 años de crímenes habrá ganado la 'guerra del norte'. Y Rajoy se conformará con heredar el 'Titanic' a la deriva.