07 marzo 2008

ETA YA HA VOTADO


ETA ha votado con 48 horas de anticipación, y ha llenado una calle de uno de sus pueblos preferidos y 'okupados', Mondragón, de sangre de un inocente, de un ex concejal socialista vasco.

A la náusea que provoca el asesinato del nacionalismo fanático se une mi personal vómito por el desfile de vacuas declaraciones condenatorias de los políticos, incluso de aquellos que como los del PNV recogen las nueces del árbol derribado por la bestia terrorista, o de aquellos que medran a la sombra de la serpiente, como los de ERC, EA, Nafarroa Bai o BNG. Todos llamando a la unidad de los demócratas, mientras unos quieren derrotar a ETA y otros desean negociar políticamente con ella el fin del terror.

Naturalmente hemos visto a nuestro presidente de gobierno, Zapatero, aparecer en TV con gesto sombrío y solemne, engolando la voz, hablando de encarcelar a los asesinos de Isaías Carrasco, asesinos de una ETA vencida (sic). Pero no ha dicho ni una palabra de 'derrotar' a la bestia abertzale, ni por supuesto ha prometido no volver a negociar políticamente con los del hacha y la serpiente.

Lógico, si tenemos en cuenta que, si como señalan los sondeos Zapatero gana las elecciones, dentro de muy pocos meses se habrá sentado en una mesa con los terroristas para repartirse Navarra y el País Vasco. Aunque sea políticamente incorrecto decir esto cuando el cuerpo de ese santo inocente todavía está caliente, hay que levantar la voz para denunciar la hipocresía de nacionalistas y zapateristas.

Y también hay que tener la valentía de decir que la alcaldesa de Mondragón no ha condenado el crimen cometido contra un vecino de su pueblo y ex representante ciudadano. Y que esa alcaldesa pertenece al frente político de ETA, y que disfruta del dinero y del poder gracias a la concesión de Zapatero. Y que probablemente ETA habría matado a alguien si quería hacerlo antes de las elecciones, pero no cabe duda de que este asesinato se ha facilitado porque los chivatos que espían y estudian los recorridos de las futuras víctimas han podido actuar con impunidad gracias a que el ayuntamiento está en sus manos. Las manos de ETA.