05 julio 2009

EL PRÍNCIPE DE LOS BOBOS


Zapatero sigue gobernando como un AS (adolescente solemne), como un Peter Pan de la política, como un Michael Jackson del socialismo, como un neohippie con corbata, en definitiva como el príncipe de los bobos.

Porque su ideología no es la socialdemocracia, que gustará o no gustará a cada cual, pues ha arrinconado en el PSOE a todo militante afín a ese ideario; su ideología es la propia de los yuppies contraculturales, un cocktail de progresía de salón, feminismo de pasarela, pacifismo de moqueta, ecologismo de limusina, antiamericanismo de Hollywood, multiculturalismo de burka, nacionalismo de cantón cartagenero...

Su gobierno es el prototipo de la izquierda reaccionaria que tan bien retrató Vázquez-Rial: embelecos de progres ricos que nada tienen que ver con la tradición ilustrada de la izquierda liberal, donde la ciudadanía se impone al colectivo del tipo que sea, los valores al relativismo, la ideología al eslogan, y la libertad del individuo y la igualdad de derechos fundamentan la democracia.

Sus cinco años de gobierno prueban lo que digo, pero en estos días tenemos a ese pobre analfabeto funcional ignorando los dictámenes científicos sobre la central nuclear de Garoña para imponer su ecolatría supersticiosa, como un ‘neoluddita' reaccionario opuesto al progreso de los ciudadanos, y lo que es contradictorio con su supuesto progresismo, arrastrando a toda una región al desempleo y a la pobreza.

Zapatero, príncipe de los bobos.