20 marzo 2010

CONTRATIEMPO PARA ETA Y ZAPATERO


El asesinato por parte de esa nueva y adolescente ETA –cuyos militantes corren como pollos sin cabeza debido a la persecución policial, judicial e internacional tras la tregua- de un policía francés ha sido un crimen, pero también un contratiempo para dos partes, ETA y Zapatero.

¿Por qué? Por razones obvias, tan obvias como que Zapatero estaba preparando en secreto, a través de interlocutores internacionales, y quizá también por medio del ex ‘Mister PESC’, Javier Solana, una segunda negociación de cara a postularse para el premio Nobel de la Paz y la reelección como presidente de gobierno en 2012 que a día de hoy tiene imposible. Así lo hemos leído en diversos medios de comunicación.

¿Argumentos? Uno, Zapatero no ha querido, aunque podía según la Ley de Bases de Régimen Local, disolver la cuarentena de ayuntamientos vascos y navarros gobernados por ETA, que sirven de fuente financiera, poder político y cordón umbilical con los pueblos y barrios a los terroristas. Dos, Zapatero se niega a solicitar a sus gobiernos amigos, los tiranos caribeños Castro y Chávez, la extradición de los etarras allí residentes e incluso subvencionados con cargos y prebendas oficiales.

ETA necesita lanzar una nueva tregua-trampa para entrar en las elecciones municipales y forales de 2011; si no lo hiciera, desaparecerían definitivamente su financiación, poder y lazos sociales que mantienen el aliento de la escasa docena de adolescentes terroristas que quedan poniendo bombas y disparando pistolas. Zapatero necesita un golpe de efecto para presentarse con alguna probabilidad de ganar a las generales de 2012.

Pero el asesinato del policía francés va a hacer que Francia se tome la persecución de ETA no como una ayuda al país vecino que le reporta pingües beneficios político-económicos, sino como un problema propio de Estado. Y eso hará que persiga hasta debajo de las piedras a los etarras y, lo que es más importante, podría hacer que se negara a avalar la futura negociación con mediadores internacionales entre el rendido gobierno de España y ETA.

Zapatero por intereses personales espurios puede rendirse a la organización terrorista, pero la Francia de Sarkozy difícilmente lo haría. Por eso este crimen es también un contratiempo para ETA (la auténtica, la de Otegui) y para Zapatero.