
El joven charlatán de feria Albert Rivera, que tan pronto pasa de pertenecer a las juventudes del PP como a desnudarse para encabezar el neonato partido Ciutadans, ahora se ha convertido en el nuevo 'mamachicho' de Miguel Durán, candidato de la coalición Libertas-Ciudadanos para las elecciones europeas.
El ex director de la ONCE fue de la mano del delincuente Javier de la Rosa uno de los protagonistas del 'pelotazo' en los años noventa, fue el único ciego en el mundo que presidió una Televisión, la T5 de Berlusconi, la telebasura y las mamachichos, hizo de mamporrero del PSOE todo el tiempo que fue necesario por interés económico, nunca sin embargo dejó de pertenecer al nacionalismo catalán de sotana y campanario, la Unió Democrática de Catalunya, y en definitiva siempre ha sido y será un nacionalista, un ultracatólico y un reaccionario.
Ciutadans estaba herido de muerte desde su fracaso en 2007 en las Municipales y el posterior congreso en el que la mitad de los militantes y la mayoría de los quince intelectuales fundadores abandonaron el proyecto, y recibió la puntilla con el espectacular fracaso en las elecciones generales de 2008. Pero como Rivera es un joven político de la estirpe de Zapatero, donde los valores y principios son discutibles y discutidos, pero el poder alcanzado con la propaganda lo único válido, ha llegado a la conclusión de que tenía que 'vender' la marca Ciutadans a unos multimillonarios que quieren hacer política para
devolver Europa a la caverna: el magnate irlandés Declan Ganley y la trama político-mediática de Miguel Durán y el grupo Intereconomía del Opus Dei.
C's se ha convertido en €'s.
Ciutadans nació para defender el no-nacionalismo, Rivera defiende ahora el nacionalismo antieuropeo; Ciutadans nació para defender la laicidad, Rivera defiende ahora la política confesional y ultracatólica; Ciutadans nació para defender el progresismo, Rivera defiende ahora el ultraconservadurismo.
Y después de este transfuguismo ideológico ¿puede el mamachicho Rivera acusar de tránsfugas a los otros dos diputados de Ciutadans que
se han rebelado contra la prostitución política que supone el proyecto Libertas y se han dado de baja en el partido vendido a la reacción? Lo ético es lo que han hecho los dos veteranos luchadores por las libertades en la Cataluña asfixiada por el nacionalismo excluyente,
José Domingo y
Antonio Robles: destituir al tránsfuga y mercenario Rivera como presidente del grupo parlamentario de los 'ciudadanos de Cataluña no-nacionalistas'.
90.000 catalanes votamos en 2006 al proyecto no-nacionalista, laico y progresista de Domingo y Robles, no al proyecto nacionalista, ultracatólico y ultraconservador de Rivera. Este mamachicho de Durán es el que debe abandonar el 'parlament'.