06 junio 2009

REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA


Muchos son los síntomas de la decadencia de la democracia española instaurada con éxito a partir de la Constitución de 1978. En treinta años lo que fue una buena constitución para la salida de la dictadura franquista se ha aviejado, arrugado y sobre todo ha sido violada en su espíritu por los insaciables nacionalismos secesionistas. Es hora, sin duda, de reformar la constitución para regenerar la democracia española.

Pero si los síntomas generales no son suficientes, la campaña electoral que ha terminado, la más zafia, la más grosera, la más aldeana, la más analfabeta, la más inútil... lo demuestra palmariamente.

Los dos grandes partidos insultándose a troche y moche sin hablar de Europa, que si la corrupción del PP por el caso Gürtel o la corrupción del PSOE por el caso Chaves, que si el avión militar de Zapatero o los escoltas de Aznar, que si la conjunción planetaria de los nuevos mesías anunciada por el 'arcángel' Pajín o la inclusión de Mayor Oreja en la lista negra de la U.E. por no condenar el franquismo... Y las coaliciones de nacionalistas, divididas en 'garrapatas de derechas' como la de CiU, PNV et al, o 'garrapatas de izquierdas' como la de ERC, BNG y compañía, a las que sólo les faltaba la inclusión por el corrupto Tribunal Constitucional de la lista del mortal 'escorpión etarra'.

¿Hace falta decir que es necesaria la regeneración democrática? Obviamente no. ¿Y qué único partido promete la regeneración democrática? Sólo la UPyD de Rosa Díez. Regeneración democrática que en mi opinión debe basarse en tres pilares: libertad, igualdad y solidaridad. Libertad significa entre otras cosas independencia del Poder Judicial, rompiendo la esclavitud del tercer poder al oligopolio político. Igualdad significa "un ciudadano, un voto", y por tanto reforma sustancial de la Ley Electoral. Solidaridad significa un único ámbito común para todos los españoles en los sectores clave como son la Enseñanza, la Sanidad pública, la Fiscalidad y las Infraestructuras.

Regeneración democrática. UPyD, a pesar del bloqueo financiero, a pesar del silencio mediático, a pesar de la censura de los entes públicos como TVE o el Ayuntamiento barcelonés para la Plaza de Cataluña. O precisamente por ello.