15 febrero 2009

LA TRAMPA VASCA


Ha comenzado la campaña de las elecciones vascas por primera vez sin presencia del frente político de ETA, lo que sin duda es una gran noticia. No tendremos etarras en el parlamento vasco. Otra cosa es el previsible resultado de los comicios, porque hay pocas posibilidades de que la vida para los no nacionalistas mejore en el País Vasco.

En efecto, a pesar de lo que pregonan los propagandistas del socialfranquismo de Zapatero y su peón López, y a pesar de lo que otros medios de comunicación y personas decentes ajenos al PSOE anuncian, no hay alternativa real al PNV. Como muy bien dice Rosa Díez, hay alternancia posible, pero no alternativa de gobierno.

Quien piense honradamente que el PSE de López va a gobernar de manera distinta a Ibarretxe, está en un profundo error. Algunos catalanes estábamos hartos de los decenios de gobierno nacionalista de Pujol y votamos al PSC en 2003, aunque nos tapábamos la nariz por votar por Maragall. Pronto descubrimos que el socialismo catalán era el mismo perro nacionalista con distinto collar. Los dos tripartitos social-nacionalistas del PSC nos han llevado al 'Estatut' inconstitucional y a la opresión nacionalista más horrible.

Lo mismo pensaron algunos gallegos, votando al PSdG de Touriño para echar al PP del ex franquista reconvertido a galleguista Fraga Iribarne, y luego han visto que el gobierno bipartito social-nacionalista era mucho peor todavía.

Que no se engañe nadie. López se presenta como la alternativa al PNV, pero tan sólo aspira a alternarse en Ajuariaenea con Ibarretxe, o a cogobernar con él. Nunca pactará con el PP, y si gobierna lo hará desde el social-nacionalismo, propondrá un nuevo estatuto todavía más soberanista y aumentará el 'nacionalismo obligatorio' en el País Vasco. López nunca hará nada diferente a Montilla ni a Touriño.

Por otro lado, el nuevo 'PP simpático' que despidió a María San Gil sólo aspira a detener la sangría de votos echando mano del casposo foralismo, antigua carta de presentación de la derecha confesional y confederalista. Ahí tenemos al anterior 'mano derecha' de María San Gil, Leopoldo Barreda, difamando a su ex jefa en el libro de la enemiga de la libertad y amiga del etnicismo vasco María Antonia Iglesias. La putrefacción del PP -que se muele a garrotazos entre los diversos neocaciques de las taifas- también alcanza al PP vasco.

Que nadie engañe ni se engañe; el laberinto vasco es la trampa vasca cuando se habla de un PSE gobernante. No hay alternativa de gobierno en el País Vasco, pero sí hay alternativa de voto, para llevar aire fresco al parlamento: la UPyD de Rosa Díez.