11 marzo 2006

MADRID, MADRID, MADRID


Escribiría algo sobre la matanza de Madrid en su segundo aniversario, pero cuando lo intento me surge la NÁUSEA...

Soy agnóstico, porque pienso que al entendimiento humano resulta inaccesible todo lo que trasciende la experiencia, y que sólo podemos operar con la razón a partir de los datos empíricos. Sólo la ciencia, nunca la creencia. Por eso nunca me abonaré a las teorías de la conspiración. Pero de ahí a creer que a Kennedy lo mató únicamente Oswald, va un trecho...

Pues bien, cuando veo a nuestros políticos de derecha y de izquierda, tan “religiosos” como dice Raúl del Pozo, por dogmáticos y sectarios, rebozarse en la inmundicia del 11-M, me sobreviene la NÁUSEA.

Es verdad que el PP ocultó falazmente la autoría islamista del atentado, cuando se sabía ya que los autores –al menos los materiales- eran fanáticos de Mahoma. Es verdad que PRISA y el PSOE lanzaron a la opinión pública a asaltar las sedes del PP en la jornada de reflexión –de lo que todavía el Adolescente no ha pedido perdón-. Es verdad que conocemos a los autores materiales de los atentados, pero no a los autores intelectuales, estén éstos o no en lejanos desiertos.

Pero ¿no es posible que al menos hoy nuestros talibanes de derechas y de izquierdas dejen de arrearse estacazos y garrotazos como en los grabados de Goya, y respeten la memoria de los muertos?