05 marzo 2006

CIUDADANOS EN MARCHA



Uno de los muchos momentos vibrantes de la matinal del Tívoli fue cuando el representante de una agrupación de Barcelona, Vicente Serrano, nos recordó los versos de ese poeta vasco insigne, Gabriel Celaya, que murió en la miseria por oponerse primero a la dictadura franquista y luego a la dictadura seudodemocrática del nacionalismo vasco.

Gabriel Celaya viene también a cuento porque representa a esa izquierda perdida que dice Arcadi Espada, Gabriel Celaya era ese intelectual de izquierdas que por ello abominaba de la idea reaccionaria de nación cultural o étnica, y propugnaba la nación de ciudadanos, la nación política en sentido moderno desde la Ilustración, la España cívica, progresista, laica, plural, libre, igualitaria y solidaria.

Los poetas progresistas de la España del siglo XX, desde Antonio Machado a Gabriel Celaya, pasando por Federico García Lorca y Miguel Hernández, cantaban a España sin complejos, porque todavía entonces las cosas eran según su naturaleza, y los de derechas eran nacionalistas periféricos o confederados españoles cedistas, y los de izquierdas eran nacionales en sentido ilustrado, que no nacionalistas.

Recordemos los versos de Gabriel Celaya que nos hicieron vibrar ayer en el Tívoli:

ESPAÑA EN MARCHA

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.


Y para quien no sea joven y quiera recordar estos versos cantados por Paco Ibáñez en lo que se convitió en uno de los himnos que cantábamos los que combatíamos el franquismo, éste es el audio.