28 enero 2006

RUBIANES Y GARCÍA LORCA


Ese pobre charnego que mitiga su complejo de inferioridad con el síndrome de Estocolmo -escape psicológico muy habitual en nuestra tierra-, ese gallego afincado en Cataluña desde el Pleistoceno que apenas tartamudea la lengua catalana, ese fino intelectual que se llama Pepe Rubianes ha marcado uno de los momentos estelares en la historia de la cultura occidental.

En el programa El Club de TV3, dirigido y presentado por Albert Om, el comediante Rubianes intervino para expeler eructos y ventosidades de alto calado intelectual como "que se vayan a tomar por el culo estos españoles", "ojalá les exploten los cojones (a los españoles) y vayan al cielo sus cojones", "se vaya a la mierda la puta España". Mientras, el presentador sonreía y el público aplaudía.

Quien quiera sentir una mezcla de lástima y repugnancia al ver a este pobre rumiante que busca como los malos bufones el calor del establo de los reyezuelos, puede pinchar este video.

Con posterioridad, este culto personaje de la farándula más verdulera que algunos llaman teatro ha aclarado que lo decía por todos esos fachas españoles, ignorantes (ejem), que lo que deberían hacer es leer a García Lorca.

Si este pobre analfabeto funcional que es Rubianes tuviera un mínimo de cultura, sabría que García Lorca, como Antonio Machado, Miguel Hernández, Blas de Otero, Gabriel Celaya y todos los poetas de izquierdas del siglo XX, defendían a España como nación unida y solidaria, como marco de convivencia que garantiza la igualdad de los ciudadanos.

El lisiado mental Rubianes podría leer al García Lorca que él ignora, por ejemplo cuando el poeta granadino decía:

“Podríamos hacer un mapa melódico de España y notaríamos en él una fusión entre las regiones, un cambio de sangres y jugos que veríamos alternar en las sístoles y diástoles de las estaciones del año. Veríamos claro el esqueleto de aire irrompible que une las regiones de la Península, esqueleto en vilo sobre la lluvia, con sensibilidad descubierta de molusco, para recoger en un centro a la menor invasión de otro mundo, y volver a manar fuera de peligro, la viejísima y compleja sustancia de España. “

Compárese la culta prosa que utiliza el progre de salón Rubianes (a la mierda la puta España) con la poesía del progresista García Lorca (la viejísima y compleja sustancia de España). Aunque sea un ejercicio cruel.