02 diciembre 2005

CATALEMANIA AÑOS 30

Los que todavía no entienden cómo una sociedad culta como la alemana de los años treinta pudo llegar permitir el Holocausto es que no conocen lo que ya siglos antes había explicado el filósofo Spinoza: cómo pasar de la violencia simbólica a la violencia física.

El nacionalsocialismo alemán del siglo pasado aprendió la lección con creces: primero puso en marcha un inmenso aparato de agitación y propaganda para insuflar en la sociedad alemana el odio a los judíos deshumanizándolos, tratándolos de ratas. Al cabo de los años, cuando las masas ya estaban narcotizadas, simplemente aplicó el raticida a escala industrial, exterminando a seis millones de ratas con gas Ziklon.

El nacionalsocialismo que gobierna Cataluña, ese tripartito nacionalista y socialista que urdió y dirige desde la sombra Montilla, preside como un florero Maragall y utiliza como fuerza de choque a ERC, ha comenzado a hacer exactamente lo mismo con los militantes del PP y los periodistas de la COPE.

Primero se les insulta, excluye, deshumaniza, se les convierte en ratas; luego se asaltan sus sedes, se les presiona y amenaza. Después, se les ataca con pintadas y al parecer cócteles molotov como ha sucedido esta misma madrugada en Barcelona. Gracias a la Historia, ya sabemos lo que sucederá más tarde: alguno de estos nuevos judíos que son los catalano-españoles será insultado y apaleado en plena calle; luego sus casas serán señaladas e incendiadas; más tarde habrá un primera víctima; al final del proceso, los nuevos judíos, serán -seremos- proscritos, extorsionados, deportados, exterminados.

Las tropas de asalto, las SA del nacionalsocialismo catalán, llamadas JERC, capitaneadas por dos diputados nacionalsocialistas en Madrid, los payasos Puig y Tardá, asaltaron la sede de la COPE anteayer en Madrid. Al día siguiente ya han dado un salto cualitativo y han asaltado con botellas de gasolina la de Barcelona.

No es exageración decir que vivimos en Catalemania años 30. Tiempo al tiempo.